En un mercado cada vez más copado por el duo Centresoft (US Gold) - Ocean y sus llamativas licencias, Activision fue otra de las grandes que apostó por convertir títulos de renombre que atrajeran la atención de los jugadores domésticos. Para llevar a cabo dicha tarea bajo el sello Electric Dreams, la compañía reclutó a un nutrido grupo de programadores que en muchos casos hicieron milagros con los pocos medios a su alcance. Uno de ellos es Marcus Rainbow, quien se sacó de la manga un par de títulos de Amstrad CPC bastante llamativos y bien cuidados. Marcus se sienta hoy con nosotros para contarnos su historia.











